Me gusta cuando no posteas porque estás como ausente

pescadillaholidaysSabes que vives en el norte de Europa cuando te vas de vacaciones a un lugar en el que están a 30 gradazos y aún así te echas tus buenos calcetines en la maleta. No me bizqueéis así de raruno, que aquí el verano es tan real como los Reyes Magos o la belleza natural de Elsa Pataky. Pero la vita è bella y mañana mismo Maromo y yo ponemos rumbo a Sicilia en nuestro “que vienen las suecas” anual.

Van a ser 5 días de no temer por mi vida cuando se acerca una bici, de no farfullar en vikingo, de no comer abominaciones inundadas en mantequilla, y sobre todo, de no exponer mi sistema inmunológico al hiroshima bacteriológico que supone lavar los platos con aguas residuales (esto se merece un post aparte, aunque por lo que he leído en otros blogs en Alemania es exactamente lo mismo). Sigue leyendo

Mis padres visitan Holanda

paco2Conversación real de hace un momentito por Skype:

[Mi madre]: Hola hija, qué haces?
[Yo]: Pues limpiando como una cabrona para cuando vengáis a mi casa mañana.
[Mi Madre]: Ah tranquila, si no vamos a cambiar la opinión que nos hemos formado de ti en estos 31 años en un sólo día.
[Yo]: …

Nos vemos en unos días, con la panza llena de tortilla, mi maravillosa cera de depilar del Mercadona y unas cuantas Cuores Historia y Vida atrasadas.

Las múltiples vaginas de mi novio y otros desencuentros lingüísticos

Gracias a la rápida intervención de una avispada dependienta de droguería, ahora mismo no hay reposando sobre la repisa de mi banyo un bonito frasco de pastillas para la próstata. De cómo salí de casa determinada a comprar vitamina D y acabé en el mostrador ante una estupefacta dependienta sólo puedo culpar a mi pobre manejo del holandés.

Que este país lo pueblan unas gentes muy rubias que hablan con muchas consonantes ya lo sabía en mi anterior vida, la de antes de expatriarme. Y os aseguro que pasé largas horas emitiendo sonidos guturales delante de un programa de ordenador que evaluaba mi ¿progreso? en el aprendizaje del holandés. Pero lo que me encontré a mi llegada fue un panorama desolador: Sigue leyendo

Buscando un amigo para el fin del mundo

amigosNadie, absolutamente nadie, puede reemplazar a tus amigos de toda la vida. Esos que te ataron las manos a la espalda para que no te arrancaras la piel a tiras cuando en plena adolescencia pasaste la varicela. Los mismos que levantaron una ceja hasta el infinito y más allá cuando te compraste un coche mucho antes de tener el carnet de conducir -y, para más inri, lo llamaste Piki… de picadero-. Y, por supuesto, aquellos que jamás te soltaron ni un solo “ya te lo dije” cuando tu pseudorelación con un cómico caído en desgracia que tenía un amplio repertorio de tics  acabó en hecatombe emocional. Sigue leyendo

TVE Internacional, tú antes molabas