Las múltiples vaginas de mi novio y otros desencuentros lingüísticos

Gracias a la rápida intervención de una avispada dependienta de droguería, ahora mismo no hay reposando sobre la repisa de mi banyo un bonito frasco de pastillas para la próstata. De cómo salí de casa determinada a comprar vitamina D y acabé en el mostrador ante una estupefacta dependienta sólo puedo culpar a mi pobre manejo del holandés.

Que este país lo pueblan unas gentes muy rubias que hablan con muchas consonantes ya lo sabía en mi anterior vida, la de antes de expatriarme. Y os aseguro que pasé largas horas emitiendo sonidos guturales delante de un programa de ordenador que evaluaba mi ¿progreso? en el aprendizaje del holandés. Pero lo que me encontré a mi llegada fue un panorama desolador: bizqueo del ojo derecho cada vez que el lector del bonobus me hablaba, taquicardias varias cuando la cajera de turno decidía salirse del “¿quieres una bolsa?” de rigor o huida y posterior refugio bajo la cama los días que el cartero traía una carta certificada.

Pero a pesar de todos esas señales luminosas que apuntaban agresivamente a mi pez-ismo en el asunto, yo seguía considerándome una académica de la lengua pseudovikinga que discutía sus peculiaridades gramaticales mientras me atusaba el bigote o me colocaba el monóculo. Y nada me gustaba más en el acojone de los primeros días en el país que pegar la oreja casualmente cada vez que Maromo hablaba por teléfono.

Hasta que en una de ésas se lo escuché decir por primera vez: VAGINA. Y a ésa le siguieron muchas más: VAGINA, VAGINA, VAGINA, VAGINA…

Enquistada en mi convencimiento de que Maromo me la pegaba con una tipa de atributos íntimos recalcables, llegó el momento de empezar mi primer curso de holandés live en la Universidad de Ámsterdam. Y allí estaba ella otra vez en boca de mi profesora de guturalismos:

– Blagblagblagblagblag VAGINA blagblagblagblag

– What did you say…?

– Vagina, B-E-G-I-N-N-E-N… To begin, you know

– Hummm, yeah, I know

De semejante mamarrachada hace ya más de un año y, tras algún que otro desencuentro lingüístico más -como comprarme champú para calvos teniendo una melena sansónica-, creo que ha llegado el momento de retomar mis estudios guturales. He ido al ayuntamiento, he hecho el obligatorio test de inteligencia – he sacado un 100%, de no subnormalidad para mi total alivio- y ando a la espera de que me asignen una academia. Estoy decidida y voy a hacerlo. Yo puedo hacerlo. Y sabré que lo he conseguido cuando logre aguantarme la risa cada vez que pase por un Rabobank.

12 comentarios en “Las múltiples vaginas de mi novio y otros desencuentros lingüísticos

  1. Jajajaja, me parto con lo de Vagina… pero te entiendo perfectamente. Yo llegué convencida de que en un añito dominaría este idioma pero todavía se me trava la lengua cuando intento pronunciar esas palabras interminables que les gutan tanto a ellos… y ya van cuatro años. Si es que no tengo perdón de Dios… en fin, que me han dicho que tengo que echarme novio holandés pero yo como que a ver como le explico el mío que es sólo por temas linguísticos… 😛

    Por cierto, un blog genial! Sigue adelante que ya tienes una seguidora fiel en tierras holandesas… :))

    • Sonia, como diría aquel “he visto cosas que jamás creeríais”! Te dejé un comentario en el blog hace un tiempo pero el ordenador me hizo la pirula y lo borró (lo llegaste a leer? Te decía que después de haberte leído durante un tiempo mi padre me mandó un mail diciendo que tenía que leerme un blog que curiosamente era el tuyo, TADAAAA). Y ahora me encuentro tu comentario en la bandeja de Spam, he tenido que aporrear el ordenador como un mono amaestrado pero finalmente he conseguido que se publique. Qué aventuras!
      Muy bueno lo del novio, aunque tener un maromo de tu propia cultura te ahorra situaciones así:

      [Yo]: No te vas a creer lo que me acaba de pasar!!!!
      [Maromo]: (cara de poker)
      [Yo]: …
      [Maromo]: (cara de poker)
      [Yo]: Bueno, qué? Que te importa una mierda, no?
      [Maromo]: Pero si estoy esperando a que me lo cuentes…

      Te sigo leyendo! Que por cierto este fin de semana casi acabo en Bremen después de leer tu post. Un besote!

  2. Goedenavond!

    Soy Raquel, y te escribo desde la vecina Bélgica, donde vivo desde hace año y medio.

    He encontrado tu blog a través del de “La Alemana”, y he venido rauda y veloz a leerte 🙂 Y por aquí pienso quedarme, porque aunque estemos en países diferentes, compartimos -entre otras cosas- ese idioma tan gutural que tan fácil resulta de aprender 😉

    Por cierto, ¿cómo lo llevas?? Yo terminé en abril el nivel A1, y me tengo que poner las pilas este verano con la lista de verbos, el perfektum…ufff… Porque en Septiembre empiezo nuevo curso!

    En fin, te sigo leyendo!

    Besicos, y tot ziens!

    • Goedenavond lieve vecina!
      Pues me alegro mucho de que hayas caído por aquí. Estás en Bruselas, verdad? Yo siempre que me saturo del sonido de los zuecos de madera me escapo a Antwerp. Por cierto, has llegado a entender qué les pasa a los holandeses y los belgas con la fritanga?
      En cuanto al idioma, te diré que aquí siempre que pasan por la tele un programa belga LO SUBTITULAN. Que escuchas lo que dicen y lees los subtítulos y son exactamente lo mismo… Aunque en palabras de mi cutreprofesor de holandés (que muy amablemente me paga el gobierno, eso sí) entiendo mucho pero me expreso como un niño de 5 años (el tipo tampoco es que me esté ayudando mucho, de momento sólo me ha enseñado frases para ligar… con mujeres…).
      Muchos ánimos con ese idioma del demonio que compartimos y un kusje enorme!

      • Goede zondag ‘s avond! (¿he hecho traducción literal o está bien dicho?)

        Estoy entre Bruselas y Leuven, en la zona flamenquita 🙂 Vamos, en todo el centro del mini-país..

        Lo de la fritanga… ni idea! Debe llevar algún adictivo porque aquí hay frituurs en cada esquina..

        Jaja, lo de los subtítulos me tiene loca! Aquí subtitulan a los de otras regiones que no sean el centro, vamos, los de Oostende, los de Genk… porque claro, no se les entiende porque hablan otro dialecto… ¬¬ Y yo me parto y les cuento que en España -que es mil veces más grande- no subtitulamos a gallegos o sevillanos.. y que yo sepa, tampoco a mejicanos, peruanos, etc etc. Así que mira.. será que son muy tiquismiquis y de oreja dura! xD

        Anda que a tu profe ya le vale!! O_o Yo he hecho 2 cursos en lo que se conoce como CVO, y que pago yo -aunque no son muy caros-. Son cursos para inmigrantes, y los dan gratis a los desempleados.. como yo curro, pues ale.. na de na.

        Según lo que entendí, con el 2º curso que he hecho debería tener el A2.. pero no lo tengo claro del todo.. (http://www.cvobrussel.be/Opleidingen/Talen/Nederlands/nederlands-eng.html).
        En cualquier caso, tengo claro que necesito memorizar vocabulario y verbos.. porque con eso de que me muevo con el inglés por todos lados, pues se me olvida lo que aprendo en el curso :/

        En fin, ánimo a ti tb!

        Veel kusjes desde België y tot ziens!

  3. Yo vivía en Alemania antes de venirme a Holanda, al principio el que es ya mi marido y yo hablabamos aleman, un dia una de las cajeras del AH nos oye y nos dicen “fünfundzwanzig euro”, Paul la contesta en frisio que el es de aqui y la cajera nos dice en holandes “pero ella es alemana” (una pinta de alemana que tengo yo que vamos), Paul la dice “no ella es espanola”, la cara de la cajera desencajada “pero estabais hablando en aleman, no?” siiii!!! lo que me pude reir ese dia… De eso hace ya mas de tres años y ahora ya sólo hablamos holandés en casa 🙂 la unica desventaja de vivir en Friesland es que mucha gente te habla en frisio y en mi trabajo les mola enseñarme espresiones “locales”. Segun ellos deberia llamar a mi suegro “oxe” que traducido significa buey… tienen un sentido del humor muy particular aqui y lo peor es que mis suegros se parten de la risa cada vez que les digo lo que me han enseñado!!!
    Ya sabiendo que estas en Amsterdam, quizas podamos quedar algun dia 🙂

    • Jajajajaja! Mi suegro es de Friesland, voy a intentar llamarle “oxe” y a ver qué pasa… De hecho tanto Maromo como sus tropocientos hermanos tienen nombres frisios. Para que veas, él se llama Tjeerd y mi madre, que sólo sale de la Spanje para venir a verme, le llama Jeans… O Cheers…
      No me puedo creer que habléis en holandés entre vosotros, sois una especie de leyenda entre las parejas interculturales en Holanda. Creo que si hiciéramos lo mismo acabaríamos divorciados. No me puedo poner tierna y hablar de amour en holandés, no me sale (di que tampoco me sale en ningún idioma, que soy muy macarra…).
      Pues lo de vernos algún día estaría re-bien. Nos escribimos y croquetamos? Mi mail es expatriadasblog@gmail.com 😀

      • ja,ja,ja, afortunadamente manlief tiene un nombre corriente (aun así mi abuela le llama Pol), los nombres frisios son lo peor, yo después de cinco años todavia tengo que pensar dos veces como escribir el nomre de mi cuñada: Tjitske. puff lo q les gusta la “Tj”!! yo es que tampoco soy muy pegajosa y la verdad es q le llamo “cari” (una de las primeras cosas q le enseñé en español) o Paultje. El lieve schat no me sale 😛

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