De rechazos y circuncisiones

“Lieve Sandra,

Gracias por presentarte a la vacante de “Periodista Molona para Conquistar el Mundo”. Nos hemos quedado realmente impresionados con tu experiencia y tu educación. Sin embargo, hemos decidido no seguir adelante con tu candidatura. Te agradecemos el interés depositado en nuestra compañía y te deseamos la mejor de las suertes en tu vida profesional.

Un saludo,
Individuo X”

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Lieve Individuo X,

Muchas gracias por tu e-mail. Espero que no te importe que te conteste pero hay algo que no acabo de entender: si te ha impresionado tanto mi perfil, ¿cómo es posible que ni siquiera haya llegado a la entrevista? ¿Problemas con averiguar lo que realmente quieres, Individuo X?

Sin ninguna acritud, pero pierdes a una trabajadora incansable y a una BFF. Verás, en cuanto nos hubiéramos perdido la vergüenza (a mí me habría costado menos que a ti, es un defecto que tengo) te habría contado que hace unos años conocí a los Spin Doctors y que después de escuchar lo fervientemente judíos que eran, se quedaron de piedra calcárea cuando de mi boca salió disparado un ‘are you circumcised?’ ¿Cuánto nos habríamos reído juntos, Individuo X?

Tras meses de relación laborofilial y habiendo pasado ya a terrenos más íntimos, no habría tenido reparo en contarte aquella vez que fui al ginecólogo sin que nadie tuviera a bien avisarme de que aquí te piden que hagas un DESNUDO INTEGRAL y que cuando la enfermera me pidió que me quitara la ropa en un pequeño cambiador (¿alguien le encuentra el sentido a esto?) salí con una bata una talla más pequeña que había ahí colgada y que resultaba ser suya. Para encontrármela haciendo la croqueta en el suelo carcajeándose como una auténtica perturbada ante mi absoluta falta de sentido común y audacia nudista. Y al principio se habría hecho un silencio incómodo entre nosotros, Individuo X, pero luego nos habríamos risoteado a gusto y cada vez que fueras a la impresora y nuestras miradas se cruzaran tú te reirías y me harías el gesto como de ponerte una bata. Sigue leyendo

Spin off vacacional

vuelta

Como expatriada de bien, una de las cosas que más escocida te deja es cuando una de tus conocidas te dice que eso de emigrar no puede ser tan difícil y lo compara con cuando le entró una crisis chorbo-existencial después de que el tipo con un peinado absurdo del que se colgó en Ibiza la bloqueara en el Whatsapp y se fuera de viaje sola a un resort en el que hasta le aplaudían los pedos. Vamos, lo mismo.

Pero para este post quiero dejar los resquemores a un lado. Porque acabo de llegar de vacaciones y porque siento un gran alivio al perder de vista las interpretaciones de Maromo de la canción épica italiana,  quiero compartir con vosotras algunas enseñanzas que me ha dejado este viaje:

  • Que si de camino al aeropuerto a las 6 am Maromo te dice con un entusiasmo inusitado que se acaba de bajar una aplicación para poner quejas (a la red de trenes, al ayuntamiento, al gremio de reparadores de toldos…) eso sólo puede presagiar que durante las vacaciones vas a tener ganas de ahogarle con una almohada mientras duerme en no pocas ocasiones.
  • Que alojarnos en el mismo hotel que el 75% de la muchachada octogenaria italiana nos ha servido como sneak peak de la que se nos viene encima en unos 40 años. Las luchas en el buffet libre son feroces. Sigue leyendo