Elogio de la sanidad española (post pseudo-serio, larguísimo y cargado de lenguaje explícito)

Así, como lo lees. Y soy consciente de que si nunca has tenido que pisar ese núcleo del capitalismo salvaje que es un hospital en el Norte de Europa ahora estarás pensando “mira la pájara, que no sabe la que está cayendo en nuestros hospitales”. En mi defensa diré que la última vez que fui al dermatólogo en Barcelona a tratarme una psoriasis, cuando el tipo ya me estaba recetando un medicamento se me ocurrió preguntar cómo debía aplicarlo exactamente y me llevé por respuesta un “y yo qué sé, si yo soy traumatólogo”.

Aún con esas y después de leer la historia para no dormir del post-parto de una Una española en Múnich, me he decidido a contar la mía. Porque estoy hasta el moño de la actitud esa tan española de menospreciar todo lo español, como si mascachapas y cantamañanas fueran producto exclusivo de nuestras fronteras. Contaba Javier Cercas en el artículo que nunca me cansaré de recomendar titulado Vivir fuera que una vez coincidieron Fernando Fernán-Gómez y Erland Josephson, el protagonista de tantas películas de Bergman. “¿Sabe usted cuál es el pecado nacional español?”, le preguntó Fernán-Gómez al actor sueco. “No”, contestó Josephson. “La envidia”, le informó Fernán-Gómez. “Caramba”, replicó Josephson. “¿Pues sabe usted cuál es el pecado nacional sueco?”. “No”, contestó naturalmente Fernán-Gómez. “La envidia”, dijo Josephson.

Empiezo a divagar, mi historia: Si alguna vez ha llegado a vuestras manos un panfleto de Greenpeace, sabréis que los plásticos circulares con los que se empaquetan las latas de coca-cola son una auténtica canallada. Pues bien, un viernes por la tarde cuando salía del súper cargada como un sherpa hice algo así como “veo la amenaza ecológica de la asfixia de los delfines y subo mi amenaza ciudadana, consiguiendo mediante una habilidad propia de una gimnasta de la URSS asegurar el plástico en el suelo con un pie mientras que el otro lo meto dentro del círculo”. La hostia de mi vida.

Viviendo en el país del “Ik eerste” (algo así como “yo primero y a la mierda los demás”), sabía que nadie me iba a ayudar a levantarme. Como así fue, por lo que me levanté como pude, dejé la compra tirada ahí mismo y me fui a casa muy penosamente. Al llegar respiré aliviada al ver que no me había levantado del suelo con la cara de Carmen de Mairena (son esos momentos en los que amortiguas una caída con la cara que te alegras de no ser muy alta), pero algo andaba MUY mal con mi brazo izquierdo. Y tan mal como que se me había salido el hombro. No voy a ser nunca capaz de poner en palabras el dolor que algo así supone, así que no lo voy ni a intentar.

Sola, en una ciudad desconocida (nos acabábamos de mudar a La Haya), con unos vecinos que ni me saludaban, hice lo único que alcancé a pensar en ese momento: llamé a Maromo, que estaba de gira en la otra punta del país, para pedirle que llamara a una ambulancia mientras yo hacía la croqueta en el suelo consumida por el dolor. Los 40 minutazos que tuve que esperar a que llegara la ambulancia son un recuerdo todavía borroso en mi memoria, sólo recuerdo que en algún momento escuché el timbre y al abrir la puerta (ojo, con la camiseta rasgada, los ojos rojísimos, el rímel por la barbilla y aguantándome el brazo), la vecina me preguntó si habían dejado en mi casa un paquete para ella. Yo lo cogí con el brazo bueno, se lo di sin mediar palabra, me dio las gracias y se fue. MUY NORMAL.

Después de eso me puse a pensar en lo que me esperaría en el hospital. Sólo unos meses antes me había dado un ataque de lumbalgia brutal que me había dejado casi sin poder moverme durante dos semanas y cuya única respuesta de la fisio holandesa había sido aplicarme unas gasas con un mejunje que por el olor debía ser vómito de caballo mientras me ponía como hilo musical uno de esos Chinese Garden Compilation. Y en esas que llegó la ambulancia. No sé por dónde empezar, si por el hecho de que el paramédico me ponía ojitos y me preguntaba si estaba casada o por el haber tenido que llamarles la atención al llegar porque se pusieron a jugar con mis gatos en vez de atenderme. El resultado fue que el tipo me confirmó que, como sospechaba, se me había salido el brazo. También me dijo que andaban muy liados y que mejor me fuera al hospital en bici. EN BICI. CON EL HOMBRO SALIDO.

Con un fuerte sentimiento de haberme caído en la madriguera de Alicia llamo a Maromo para contarle lo que acababa de suceder y decirle que los 1.500 euros que pago de seguro médico obligatorio a partir de ahora los iba a pagar Rita the folcloric singer. Maromo me dice todo flipado que le acababan de llamar de la ambulancia para decirle que me llevaban al hospital (¿?). “Se llevan a Rita, the folclcoric singer en mi lugar”, le contesto yo. “Ay, estás muy mal”, me dice, y cual caballero medieval deja la gira y me viene a buscar para llevarme al hospital.

Vale, llegamos al hospital. A todo esto yo ya llevo mis buenas horas con el hombro salido. La tipa de recepción insiste enfervorizadamente en ponerme un intérprete de español. Yo le digo que no hace falta ninguna, que chapurreo el holandés y hablo perfectamente inglés y que me alegro mucho de que pasara un par de semanas aprendiendo español en Salamanca pero que tengo el hombro salido y no tengo el chichi para farolillos (esto último ni Maromo ni la señora lo entienden, menos mal). Me dejan en una sala de espera más de 3 horas. Yo le digo a Maromo que se han olvidado de mí. Él me dice que soy una malpensada. Me levanto, voy a la de recepción y le digo “oye, que os habéis olvidado de mí”. A lo que la tipa increíblemente me contesta: “¿Sabes qué pasa? Que las radiografías son muy caras (nota aclaratoria: las radiografías las paga EL PACIENTE). ¿Por qué no te vas a casa a dormir y si mañana te sigue doliendo vuelves?”

Yo ahí ya me pongo garrulísima y le digo que o me ve un médico esa misma noche o hago arder el hospital como si de la mismísima Troya se tratara. Y que por 1.500 euros anuales, si quiero un cóctel pues me traen el jodido cóctel. Maromo viene en mi ayuda, calma las aguas con la tipa y a esperar de nuevo. Tres horas más tarde me atienden uno detrás de otro tres médicos diferentes y ninguno de ellos traumatólogo. Una me dice que no tengo absolutamente nada, otro que no tiene ni pajolera porque no ha estudiado eso y al fin que tengo la clavícula partida en mil pedazos y que voy a pasarme los siguientes 3 meses postrada en una cama (a mí aquí ya me entra la risa desatada cuando me dice que es conocida como la “lesión del ciclista”, si habéis leído este post sabréis por qué). A todos les digo lo mismo: “traumatólogo, o la menda se queda aquí a vivir con vosotros para los restos”.

Me dejan en una sala de espera, esta vez para el condenado traumatólogo. La enfermera brama mi nombre y les dice a los demás pacientes que tengo un apellido muy bonito, mientras mi mente grita rabiosamente “cállate, zorra, y dame algo para el dolor”. Me llevan a la habitación en la que enyesan a la gente, que estaba de sucia que daba asco, y me dicen que el traumatólogo puede tardar un par de horas. Me tumbo en una camilla y empiezo a cantar delirando para no pensar en el dolor mientras veo amanecer. Llega el traumatólogo, que resulta ser un mocete prácticamente imberbe. “No serás el becario”, le digo. “No”, me contesta. “Pues te pareces mucho a Dawson, de Dawson’s Creek”.

Aquí el tipo ya se gira y le habla a Maromo en holandés. Yo sigo delirando, abrazada al cubo del yeso por si tengo que vomitar por el dolor. Maromo me traduce que las radiografías son muy caras y que quieren esperar, yo me abrazo todavía más fuerte al cubo con cara de colgada. AL FIN el tipo se digna a tocarme, me mira fijamente y me hace una llave a lo Chuck Norris en el hombro. Yo aquí ya sí finalmente vomito y me desmayo del dolor. Lo último que veo antes de caer es que el tipo se gira hacia Maromo y sigue hablando como si nada. Cuando recobro la conciencia el tipo me dice que ya está todo solucionado y que adiós muy buenas. Yo le digo que me haga la puta radiografía, que si iba a correr de mi cuenta de todas formas que se dejara de joder. Me la hacen, me dice que está todo bien ya y que puede ser que me haya colocado el hombro y que todo esté bien o que a saber qué. Se pira.

Viene el enfermero a darme el alta mientras yo continúo con un dolor importante. Le digo que como mínimo me tendrían que poner el brazo en cabestrillo y acabo con un “venga, que invito yo”. Si hasta ahora la historia os ha parecido surrealista, leed esto: aparece el tipo CON UN PAÑO DE COCINA DEL IKEA, me hace un cabestrillo con un imperdible y me mete un blíster de PARACETAMOL en el bolso mientras me guiña un ojo y me dice “va, por ser tú”.

Por supuesto no hace falta que explique que no hubo ningún tipo de seguimiento y que año y pico después lo que ha quedado de todo aquello es una factura con muchos ceros por la dichosa radiografía y el no poder levantar el brazo izquierdo más arriba del hombro aún después de tanto tiempo. Guardo también una serie de fotografías de las dos semanas siguientes al accidente en las que Maromo me tuvo que peinar, se titula “De soldado romano a ave exótica”.

Todo esto lo cuento tan jocosamente porque mi vida nunca estuvo en peligro (os recomiendo de nuevo que leáis el post de Una española en Múnich), pero espero que haya calado mínimamente la idea de que la sanidad nunca debe ser un negocio lucrativo. Y que dejando de lado recortes, listas de espera y condiciones muy dudosas (con todo lo difícil que son de dejar a un lado), en España siempre me he sentido tratada por PERSONAS y COMO UN SER HUMANO. Aún cuando estando muy muy enferma me tiré muchos días tirada en un pasillo del hospital del Mar, supe que los profesionales que allí trabajan me tenían en cuenta. Como paciente y no como cliente.

Ahora se abre la veda y quizás aparezca por aquí uno de esos denostadores de todo lo patrio que idolatran cualquier basurilla que venga del Norte sin haber puesto un pie allí jamás. Bueno, pues bienvenidos todos. Os mando un beso griposo desde la cama, hasta donde mi doctora de cabecera no se ha querido desplazar porque consideraba muy caro el billete en transporte público.

52 comentarios en “Elogio de la sanidad española (post pseudo-serio, larguísimo y cargado de lenguaje explícito)

  1. Me quedaría anonadada… si no fuera porque después de vivir Yankilandia lo de los 1500 euros anuales y pagar por las radiografías me parece de lo más barato. Cada vez que alguien pone la sanidad española a caer de un burro me arde la sangre por dentro, pero ya he conseguido controlar los impulsos asesinos y simplemente decir que espero que nunca tengan que recurrir a la sanidad en otros países, no vaya a ser que se lleven una buena sorpresita. Una sorpresita de 50.000 dólares (no, no se me han colado ceros) por una rotura de brazo en EEUU por caída en una estación de esquí, por ejemplo, por mencionar un caso que tengo muy reciente, de principios de octubre de este año.
    Todo el reconocimiento al sistema sanitario español. Saludos.

    • Bueno, es que lo de los Estados Unidos ya es maligno!! Lo que contaba de ponerme tan malérrima en el Hospital del Mar me pasó dos días antes de irme de viaje a California, viaje que por supuesto no pude hacer. Mientras lloriqueaba en mi camilla por el viaje perdido las enfermeras me decían que tenía que estar contentísima, que si me llega a salir allí hubiera tenido que pedir un crédito para pagar el tratamiento y la estancia hospitalaria…
      50.000 dólares por un brazo roto es un atraco a mano armada :/

  2. Y yo pensando que en este país ya NADA podría sorprenderme y me sales con el cabestrillo improvisado con el trapo de cocina y el imperdible!! Aún así lo más sorprendente es que el “medico” (al final no era cosa mía y sí estamos siendo invadidos por microprofesionales holandeses con cara de becario) te REGALASE el paracetmol. Si que debiste de gustarle, si (guiño de ojo) ya sabes que por estas tierras cualquier contexto es bueno para ligar.

    • Jajajajaja, no sé yo… Porque la otra única cosa que me han regalado jamás en Holanda son unas pastillas que supuestamente te libran de la tos durante 8 horas y que se llaman Daro RETARD CAPSULES. Que cuando consigo tragarme el orgullo y utilizarlas va Maromo y me dice que las han prohibido porque claro, son algo más fuertes que una infusión y cómo van los holandeses a curarse con ayuda externa… Eso sí, el Paracetamol se vende en el Hema por 60 céntimos! #Sesiónderajeoprontoporfavor

  3. Alucino en colores… Si la radiografía te la pagas tú, por qué no te la querían hacer? Y por qué te dejaron tirada los de la ambulancia? Y encima con el hombro salido de sitio, te dejan horas por el hospital sin hacer nada? Y si tienes seguro por qué te tratan así?? Sí que parece surrealista… A medida que iba leyendo me iban dando ganas de partirles la cara a los médicos, enfermeros y demás.
    No sé qué decir, aparte de que vayas con cuidado para no hacerte daño, que si vuelves a necesitar ayuda médica te sale más a cuenta cogerte un avión a España…

    • Bueno, te puedes imaginar que el tema de dar a luz está descartadísimo hasta que no nos mudemos de vuelta a Barcelona. Conozco a muchas mamás expatriadas que han volado a su país para parir (las historias son escalofriantes: que si no te quieren poner la epidural, que si te hacen parir en casa, que en todo el embarazo sólo te hacen un par de pruebas…).
      Por cierto, el seguro sanitario no sólo es obligatorio curres o no curres. Es que si te escaqueas un año te lo hacen pagar con carácter retroactivo más multa… Espero de corazón que ése no sea el modelo de sanidad que algún día adoptaremos en España.

      • Después de ver la película de Gelukkige Huisvrouw yo no me acercaría ni de lejos a un hospital holandés, y menos a dar a luz.., que si gritas igual te mandan al manicomio.

        Saludos

  4. Sorprendente de parte de los de ese lado. Los “profesionales” del paracetamol y el ibuprofeno. Pero hay que contar la historia también de los nativos holandeses que pueden sobrevivir con un hombro afuera por meses con la excusa de que “el cuerpo se cura solo”. Y aguantan callados. Esperando fecha para una radiografía, luego para ir al especialista, luego para el médico de cabecera, luego las vacaciones… El sistema de salud holandés es una mie*** (aunque debo decir que yo he tenido suerte), pero la paciencia y fuerza de estos nativos hacen que nuestras quejas parezcan algo ridiculamente de lujo!

    • “El cuerpo se cura solo”, creo que en la facultad de medicina se lo bordan en las batas!!! Y lo podemos llamar paciencia o lo podemos llamar no saber quejarse a tiempo 😉 A mi suegro, por ejemplo, le analizaron un lunar y le dijeron que era malo, pero que no pensaban hacerle ninguna prueba más porque cuando saliera algo ya lo notarían y ya lo tratarían entonces… y aquí paz y luego gloria. Le dicen eso a mi padre y lío la de San Quintín! Pero bueno, supongo que los holandeses crearon un país del barro bajo la lluvia constante y eso les habrá dado un aguante que a todas luces es de otro mundo. Yo desde luego me quedo con mi quejismo mediterraneo 🙂

  5. En serio que no sé ni que escribirte..aún sigo estado de ‘shock’. Uno siempre piensa que ya vio lo peor, pero parece que la historia nunca acaba con estos ‘médicos’ y el servicio de salud holandés. Solo me queda desearte pronta mejora!….aún sigo en shock …

    • Gracias! Yo les llamo “miérdicos” 🙂 Porque me dirás tú si es normal que sin receta médica sólo puedas conseguir infusiones pero si vas a la consulta del doctor éste sólo te recetará paracetamol y un curso de yoga. El año pasado me tiré dos meses y medio con tos, se me quedaron unas abdominales al final… Qué bueno leerte, por cierto!

  6. Yo sí te entiendo. Por suerte, ya no vivo en Holanda y mi mayor temor estando allí era tener que ir a un hospital. Y sí, un 10 ENORME para la sanidad pública española

  7. NO has comentado nada al respecto, pero tengo oído que el que te vaya una ambulancia a casa es un lujo que se paga a precio de hígado…no te la pasaron por factura???

  8. Sandra,

    Entiendo que esta vez el tema es serio. He leído también la escalofriante historia de Una española en Múnich y justo pensé en hacer algo en el blog. Pobreta espero esté mejor. Está en el estado de la lado del mío 🙂

    De todas formas, a pesar de tratarse de un tema serio, hija le has puesto una gracia que permíteme soltar un Jajajajajajajajaja!!!!! Confió en que tu hombro vaya mejor.

    Nos quejamos algunas veces sin ser conscientes que es “por quejarnos”.

    Un besote desde Deutschland*

  9. Antes que nada, espero que tu hombro esté mejor y me sumo a la indigación general. A mi este tema me crispa enormemente. Me refiero a lo mal vista que está la sanidad española (o lo que queda de ella) Los que nunca hemos vivido fuera, no concebimos que la sanidad no sea universal y gratuïta. Pero aún así, quien puede se paga una mútua privada. Y para qué? Pues como me dijo una compañera de curro el otro día, “porque cuando estoy enferma me pongo insoportable y no aguantaría tener que compartir habitación” Ojos como platos. Y no se dan cuenta de que con estas actitudes se están acabando de cargar nuestra maltrecha y nunca bien valorada sanidad pública. Arrrggghhhh, es que este tema me indigna sobremanera!!!

  10. Historias para no dormir. Es tremendo en lo que se convierte la sanidad cuando el dinero es la que la mueve. El trato es deplorable si no hay dinero por medio.
    Te doy toda la razón. No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Yo era de las que criticaba la sanidad española. También he de decir que conmigo la han liado 4 de cada 3 veces que he tenido que acudir (yo soy de las que si no está muy desesperada ni asomo la nariz por allí). Yo me disloqué la muñeca y en la SS me dijeron que no tenía nada. Me movieron la mano y POR CASUALIDAD me la colocaron preguntándome si me dolía (no, si yo lloro de felicidad), pero entonces me la rompieron por otro sitio. Me mandaron a casa a que me pusiera hielo. Y como esa, mil historias. Tendría para toda una serie de posts.
    Mi cruz con los médicos viene de largo. Pero el simple hecho de poder consultar a alguien qué te pasa sin tener que quedarte sin comer ese mes y el que siguiente ya vale mucho. Y no vivir con el miedo (que llevo yo en el cuerpo) a ponerme enferma y no poder ir al médico aunque me esté muriendo. La sanidad española no será perfecta, pero al menos se puede acceder a ella sin problemas. Está ahí para lo que se necesite.
    Espero que esas secuelas acaben por desaparecer y mejores de tu estado griposo.
    ¡Besotes!

  11. Ay mi hierbas que te han hecho!! tenía que estar yo allí con el moño Amy Winehouse de mi parto y habérnoslos cargado a todos en plan matanza de Colombine, incluído al del trapo de cocina. Y a los de la ambulancia que jugaron con tus gatos, vale que nos gustan las personas que aman los animales pero COÑO QUE TIENES UNA PERSONA CON UN HOMBRO DISLOCADO DELANTE SO ZORROS. Ays lo siento no soporto escuchar a gente que sufre, a gente que se la suda y todo el resto. Mierda mundo. Un beso mi amol espero que algún día puedas levantar el brazo con toda su normalidad.

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  14. Pues vaya, una lástima tu experiencia en Holanda.

    Yo tengo y he tenido un seguro médico privado, antes de Sanitas y ahora de Adeslas, y la verdad es que tanto en Amsterdam como en Berlín me han tratado como nunca en España, por supuesto sin abonar nada adicional.

    De hecho siempre pongo a Berlín, -allí estaba primer hospital extranjero que visité-, ha sido siempre el ejemplo que he puesto de lo que debería ser la sanidad: rapidez, silencio en los hospitales, personal multilingüe, indicaciones sencillas, etc. Entré un sábado por la tarde en urgencias y salí apenas 2 horas después con radiografías y diagnóstico.

    Y para los que comentan que nos cargamos así la sanidad pública: a mi no me ha quedado otra; yo no sé cuán eficiente es la sanidad pública que tanto alabáis, pero en Galicia y Madrid es un desastre. Yo no puedo esperar 1,5 años por una nueva resonancia, ni 1,5 meses a que me vea un traumatólogo, ni por supuesto 6 meses para comenzar un tratamiento de fisioterapia; tampoco me gusta ver cómo mi madre fallece por no tener máquinas de TAC libres o esperar en urgencias una noche entera en el pasillo por posible meningitis, y cuando digo pasillo digo suelo. Si esto es “eficiencia” que me pillen confesado.

    Personalmente pienso que cada uno debería de pagarse lo que quisiera, con sus pros y contras. A mi me parece una estafa el pagar lo que pago yo y mi empresa de SS, más la mutua, más el seguro médico privado; me encantaría poder elegir y por supuesto pagaría más de seguro privado que actualmente, pero menos de lo que pago en total por todo al año y aún así estaría encantado de hacerlo. Hasta ahora mi experiencia después de 4-5 años es más que positiva, el último caso ha sido un problema con una contractura que me presionaba un nervio, con hormigueos e inmóvil parcialmente: en urgencias me atendieron en 15 minutos (sí, he puesto 15, no 1.500) y, al día siguiente (sí, al día siguiente, no al mes siguiente) un traumatólogo me exploró, me mandó a hacer radiografías (que me hicieron y entregaron al traumatólogo en 15 minutos), y de nuevo me exploró en la siguiente media hora ya con las radiografías en el ordenador; no pasé más de 2 horas hasta salir con diagnóstico, medicación y sesiones de fisioterapia para cervicales y lumbago.

    Yo sí pienso que la sanidad privada es más eficiente por fuerza (porque a una empresa privada no le queda otra que ser eficiente) y que no se malgasta tanto como en la pública (llega con ver todo lo que tiran en farmacia por no haberlo controlado y estar caducado).

    También pienso que debería haber una sanidad pública o privada accesible a quien no pueda pagarla o acceder a ella, pero son temas diferentes pues la mayoría de personas sí podrían acceder a ella. Sin ir más lejos, cualquier poseedor del millón (o más) de iPhones, iPads, Galaxy S4 y productos similares podría tener sanidad privada por el mismo coste que pago yo.

    Un saludo.

    • Hola Pablo,

      Estoy totalmente de acuerdo contigo. De hecho, tras leer el post de esta muchacha me vi obligada a salir a la calle para asegurarme de que estaba viviendo en Holanda, porque mi experiencia con la sanidad holandesa es totalmente opuesta y me parece increíble que vivamos en el mismo país.

      Me gustaría contar en tono jocoso, lleno de chistes y gracietas mi experiencia con el sistema sanitario español, pero las experiencias han sido tantas y tan dolorosas que no me sale ni un chiste. Cuestión de actitud.

      Llegué a vivir a este país con una infección crónica que los afamados médicos españoles se empeñaron en tratar durante más de 12 años con paracetamol y mucha agua. Ni se plantearon hacer una prueba, un análisis o un estudio. Parecía que salía de su propio bolsillo. Lo que sufrí durante tantos años en España, se solucionó en Holanda en cosa de dos meses: estudio, pruebas, análisis y operación, sin gastos adicionales ni facturas sorpresa.

      Obviamente no se debe generalizar, y probablemente mi caso fue cuestión de mala suerte.

      El de mi marido también es un caso de mala suerte, escuchar con trece años de boca de un especialista “no quieras saber tanto, no te gustaría saber donde puede acabar esto”. Palabras crueles y bajo mi punto de vista sin justificación alguna

      El caso de mis padres también ha sido cuestión de mala suerte: uno casi muere por culpa de una gangrena gaseosa diagnosticada como una “infección corriente” y el otro casi al borde de la locura por un mal ajuste de medicación. Mala suerte, ya os digo.

      Qué viva la sanidad española!! Yo prefiero quedarme con la holandesa, una y mil veces.

      • Hola Xanuka,

        Siento que hayas tenido mala suerte con la sanidad española lo mismo que me alegro de que estés contenta con el sistema sanitario en Holanda, que al fin y al cabo es el país en el que vives. Mi experiencia, como has podido leer, ha sido muy diferente (y he contado sólo una de las muchas barbaridades que he visto). No sé en qué momento del post (que ojo, está bajo la categoría “mamarrachadas mías” y de ahí los chistes y el tono jocoso que tú dices… O es que en vez de en mi propio blog estoy escribiendo en El País y no me he dado cuenta?) he dado a entender que mi experiencia es una especie de patrón universal. Es sólo eso, mi experiencia. Y con ella sólo pretendía explicar que el hecho de que una sanidad sea privada o de pago, como prefieras llamarlo, no la hace mejor.

        Esta muchacha se alegra de nuevo de que tan bien te parezca el sistema sanitario holandés, pero seguirá siendo crítica con él todas las veces que haga falta.

        Un saludo.

    • Pablo, cuando dices que fuiste a un hospital en Ámsterdam te refieres a que vivías aquí y tenías seguro holandés o fuiste como turista con cobertura sanitaria por parte de una mútua española? Porque en ese caso me parecería injusto valorar el sistema holandés, si no te cobraron nada fue porque se lo pasaron todo a tu mútua y por supuesto tenían que responder ante ellos por lo que no te iban a liar con mamonadas (si es que fuiste como desplazado, que desconozco si es el caso). Es como cuando mis amigos vienen a Holanda de vacaciones y me dicen lo que tiene que molar vivir aquí. Hombre, no es lo mismo estar de vacaciones que ser un inmigrante que tiene que empezar de cero.

      Y con lo de la eficiencia de las empresas privadas discrepo y mucho. Serán rentables, pero no eficientes. Aquí privatizaron la RENFE holandesa y hay ahora mismo una liada gordísima, sabes por qué? Dejando a un lado que hay áreas enteras a las que es prácticamente imposible acceder por transporte público (porque las rutas no son rentables), la empresa de trenes es multada cada vez que llega tarde, por lo que han empezado a SALTARSE PARADAS. Así, sin avisar. Que puede que vayas a Haarlem y el tren no pare y te tengas que bajar en la siguiente ciudad. Por no hablar de la pérdida absoluta de “servicio público”. Hace poco hubo una tormenta tremenda y me tiré 4 horas de estación en estación y de tren en tren intentando volver a casa desde el trabajo. Pues bien, los trabajadores de la empresa de trenes se escondían o echaban a correr cada vez que veían a un pasajero. Lamentable.

      Gracias por tu comentario y un saludo.

      • Hola de nuevo.

        Efectivamente vivía en España, con cobertura de Sanitas, y estaba de viaje en ambos casos. Comparto contigo el que es diferente, y mi crítica de hecho va más bien hacia los fanáticos de la sanidad pública en España y hacia los críticos de la privada que he podido leer a tu artículo.

        Sí es cierto que en cualquier caso me extraña tanta diferencia entre mi atención y la tuya, sin embargo no son más que experiencias personales y ya sabemos que muchas veces no depende de sanidad privada o pública, sino de quien te atienda.

        Cuando hablo de eficiencia, hablo porque para ser rentable hay que ser eficiente, es algo indiscutible en la lógica empresarial, que determina que eres eficiente cuando con el mínimo de recursos posibles alcanzas un objetivo; por fuerza, un sistema público o similar con recursos “ilimitados” y por supuesto desaprovechado nunca será tan eficiente como lo será una empresa privada, tanto por ser ilimitados los recursos como porque las responsabilidades “ambiguas” que existen en dicho sector en el que nunca es culpa de nadie sino del político de la oposición.

        Otra cosa es que critiques que ya no hay tantas paradas o que no se cubren todas las áreas que desearías, pero esa es otra historia y, de hecho, yo no pienso tampoco que los servicios de transporte deban ser públicos sino todo lo contrario. Poniendo un ejemplo muy tonto, una PYME podría intentar cubrir esas paradas que ahora dejan de lado esos trenes que comentas, ¡y creando empleo!

        Por supuesto, siempre estaré a favor de que la seguridad, la sanidad y la educación (no el resto de cosas como empresas de transporte, televisiones, gimnasios, cajas de ahorro, operadoras de comunicaciones, empresas de energía, empresas de gestión del agua, empresas forestales, ad infinitum) sean accesibles para las personas que no tienen recursos, y no está en contra de el resto de mis opiniones. Accesibles es diferente de gratis para todo como lo que tenemos, que me parece una aberración y así nos va, que ahora no tenemos dinero para pagarlo.

        Perdón por el “tocho” 🙂

        PD: Por cierto, en alusión a tu comentario de los trenes y alguno más que he leído, no es lo mismo servicio privado que privatización de un servicio público (que también me disgusta)

  15. jajajaja. me encanta la historia! lo del trapo de ikea es genial! (aunque me imagino que en su momento no te hizo ninguna gracia)
    en tren anyos que llevo viviendo en Amsterdam lo que mejor he aprendido ha sido a mantenerme alejado lo mas posible de medicos/seguro medico/aphoteek. con los paracetamolletjes de hema/kruidvart voy tirando.

  16. Es el dia a dia de los expatriados en Holanda. Hace un par de semanas me corte un dedo con un cuchillo y me fui corriendo a urgencias con toda la mano ensangrendata envuelta en un trapo de cocina que con conseguia detener la hemorragia. Cuando llege a urgencias me pidieron que les ensenhara el corte y luego me pusieron a esperar, hasta que el charco de sangre que se fue formo en el suelo no llego hasta los 30 cm de diametro ni consideraron la idea de darme otro trapo.

    Yo lo tengo claro, si me pasa algo a mi o a mi familia me voy corriendo a Belgica para que me atiendan alli.

  17. Mi experiencia con la sanidad Española:
    -Mi novia cayó en coma una semana después de ir hasta 10 veces al médico y la mandaran a casa diciendo que no tenía nada ignorando que tenía todos los síntomas evidentes de una diabetes
    -Mi abuelo perdió un ojo en una sencilla operación de cataratas
    -Mi padre tiene unos terribles dolores en un pie, es autónomo y necesita estar bien para trabajar, le mandan cita para hacerse una radiografía ¡dentro de 1 año!
    -Mi hermano se ha tirado 2 meses con una terrible tos y ha visitado al médico 7 veces en las que le han mandado 7 cosas diferentes hasta que por fin han acertado con el tratamiento

    En fin, habrá de todo como en todos lados, pero la experiencia de la gente cercana a mi con la sanidad pública Española no me permite hablar muy bien de ella

    • Siento de verdad tus malas experiencias y en ningún momento he pretendido defender la idea de que la sanidad española es PERFECTA. Sólo que en Holanda es igual o peor y además pagas una barbaridad por ella (con el mercantileo que eso supone, médicos a los que vas por primera vez y que en vez de centrarse en tu problema intentan por todos los medios que te inscribas en su consulta porque así se llevarán un pellizco de tu póliza, etc…. Algo que rebaja muchísimo el trato humano que recibe el paciente).

      Como tú dices, habrá de todo en todos lados, pero creo que vale la pena luchar por una sanidad universal y gratuita. Gracias por tu comentario y espero que todos los problemas que comentabas se solucionen pronto. Un abrazo.

  18. Viva La Haya y viva la sanidad Holandesa. Yo tambien la estoy sufriendo y no son pocos los expats que conozco que maldicen la sanidad de este pais. He visto como gente se marcha a sus respectivos paises para poder ser atendidos y he visto como a niños con fiebre les han mandado a casa con una palmadita en la espalda hasta tres veces hasta que los han tenido que operar.
    Un país que se maneja por dinero y no por servicios no puede ser bueno. Yo les digo a mis padres que no saben lo que tienen y lo que van a perder si siguen así. No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.

  19. Amiga mia, te voy a resumir lo que te ha pasado. No es el norte de Europa. Es HOLANDA. Nunca hay que generalizar.
    Siento mucho lo que te ha ocurrido.
    Recibe un abrazo cordial.

    • Amigo Braulio,

      Pues a pesar de que el post era una especie de respuesta a una historia bastante tremenda con la sanidad alemana y de que no paran de llegarme comentarios sobre la situación tan parecida que se vive en otros países del Norte, ahí te voy a dar la razón. Porque al fin y al cabo sólo puedo hablar de Holanda y yo soy la primera que se pone negrísima cuando nos meten a todos los spaniards en el mismo saco.

      Gracias por tu comentario y un abrazo.

      • Solo te están diciendo que no es el norte de Europa… De hecho, el norte está más arriba. Alemania es Centroeuropa. Yo vivo en Centroeuropa, pero no en Alemania sino en Chequia, y por suerte aún no tengo experiencia con la sanidad, pero por comentarios de mis compañeros de trabajo está considerada como de buena calidad. Pagamos por algunas cosas (1,20€ por consulta). Pero, por ejemplo, el “tribunal que manda” ha bajado recientemente el coste de la estancia diaria en los hospitales a cero para casi todos por considerar el cobro ilegal (¡yuju!). Que no es un hotel, vaya. Así que en cada sitio se cuecen las cosas de una manera, pero esto puede variar incluso entre hospitales de una misma ciudad.

        No podemos generalizar nunca, aunque contar nuestras experiencias por supuesto que es útil para todos. Mis visitas al médico en España también eran escasas, ni siquiera bianuales. Yo puedo hablar de mi bonito dedo anular torcido por una férula mal puesta tras una simple contusión que me impide poder tocar la guitarra en condiciones. O mis acúfenos que algún médico me quiso tratar con pastillitas sin saber lo que eran y yo mismo no tampoco lo supe hasta 12 años después. O de mi gripe que por suerte es cíclica cada 11 años, la cual el último médico no consideraba motivo para no ir a trabajar a pesar de que casi no podía tener los ojos abiertos y solo respiraba por la boca. Y el colmo es que alrededor del año 99 perdieron mi historial médico. Completo. En una estúpida reforma de la consulta. No fui el único caso. Ya no tengo pasado. Y se quedan tan pichis. Ni servicio médico, ni LOPD que valga para ellos. Esto me ha causado problemas al mudarme fuera ya que sin el expediente me decían que miento sobre mi condición médica.

        Bonica, bonica la sanidad hispana tampoco es que sea. Ah, y media familia mía es personal sanitario, incluyendo a mi madre o a mi tío, el cual dirige un departamento de un hospital. Y no me inspiran confianza con muchas cuestiones… de primera mano. La pérdida de mi expediente les daba risa…

      • A mí también me perdieron el historial, con unas pruebas que llevaba haciéndome dos años. Vuelvo a decir que la sanidad en España no es perfecta, pero como mínimo no tiene un planteamiento totalmente erróneo y mercantilista de base (hasta que vengan los de siempre y nos la saqueen). Y lo seguiré defendiendo las veces que haga falta, porque lo que he visto aquí no tiene nombre (y mi vida no ha corrido nunca peligro y solo he contado polladas, pero mi cuñada casi la palma desangrada dando a luz en casa… ).
        Ah, y yo hablaba de Holanda… Divisiones geopolíticas de las Naciones Unidas a un lado, nunca le digas a un holandés que su país no es del norte. Si hasta hace dos años querían impulsar el “neuro”, una moneda sólo para el Norte de Europa para librarse así de la carga de países como el nuestro… Sur, si esta vez no me equivoco.

      • Y no debería contestar estando tan cansada porque me queda muy borde cuando no es mi intención. Me voy a seguir viendo el documental sobre el gato que tiene hipo, que ahora mismo es para lo que me da la cabeza.

  20. Se me ha dislocado el hombro en 3 ocasiones todas haciendo deporte y en Esapaña. Decir que es cuando más rápido me han atendido en urgencias. Nunca me lo ha colocado un médico solo, al menos necesita de un enfermero para colocártelo y siempre ha sido sin dolor, cuando te lo colocan sientes alivio. Siento lo que te ha pasado. Esas cosas muchas veces me hacen replantearme el emigrar.

  21. Mi experiencia es parecida, en Alemania me dijeron en el hospital que el concepto de urgencias era en plan “me he roto una pierna”, que si no, nada. Y en Bélgica me hice una capsulitis y mis ex-suegros no me quisieron llevar al hospital porque las radiografías eran muy caras. Me tuve que esperar 3 días hasta que volví a España con el dedo más grande que mi cabeza

  22. Afortunadamente (sobre todo para mi salud) hace mucho que no vivo en el país de “Ik eerste” pero tu post me ha traído muchos recuerdos no gratos de la sanidad holandesa (vividos en primera persona y ocurridos a mis amigos/as). Me acuerdo perfectamente que entre todos/as mis compas españoles/as nos habíamos hecho jurar que, en caso de enfermedad grave, nos encargaríamos de meter al/a enferm@ en una avión directo a España y no dejaríamos bajo ningún concepto que nos tratará un/a médico/a de allí.
    El problema es que la estupenda sanidad pública española (que lo era hasta hace nada y lo sigue siendo aún gracias al sacrificio y esfuerzo de sus profesionales) está siendo atacada salvajemente y, si no hacemos nada por remediarlo, conseguirán cargársela en breve.

  23. Sólo diré que el año que viví en Bruselas rezaba por no ponerme enferma y eso que soy atea. Siempre he pensado que la sanidad pública de nuestro país es excelente, lo malo es que se la están cargando.

    Me duele el hombro de leerte, pobreta

  24. Pingback: Elogio de la sanidad española (post pseudo-serio, larguísimo y cargado de lenguaje explícito) | Nadiesocial's Blog

  25. Pingback: No me retráctil | Expatriadas

  26. Para aquellos que preferirían pagarse todo ellos y elegir a su gusto, una pregunta: ¿que elegirían si cobraran apenas 800 euros? ¿Elegirían morir?

    Yo pago mis impuestos (que es lo que, desde hace años, paga nuestra sanidad, por cierto, no las cuotas de la seg. social) y me alegro de que eso sirva para pagar las pocas veces que acudo al médico y las veces que acuda alguien con menos recursos que yo.

    Y, mientras la conservemos, estaré orgulloso de nuestra sanidad pública.

  27. Hola,

    Llevo viviendo en Holanda varios años. Mi primera experiencia fue en Amsterdam, cuando mi huisarts me dijo que no me hacia un electrocardiograma (prescrito por mi medico en España, que me dijo que me hiciera uno al año), porque era muy caro, que me fuera a mi pais. Si, has leido bien. La segunda experiencia no fue mia, fue de alguien que fallecio de cancer. Le dijero que lo que tenia era normal y que se tomara un paracetamol, asi varios meses. Hasta que en una visita a España se hizo un chequeo y tenia metastasis, cancer terminal. En Holanda le dijeron que era mas barato el tratamiento paliativo en estado terminal que haberlo tratado desde el principio, pues el tratamiento curativo es mas largo y caro. Si, has leido bien otra vez. Olvidate de denunciar, no se puede, en Holanda la justicia no existe. No se admiten pruebas como grabaciones o videos, no se admite nada, se admite lo que ellos quieran, o sea, lo que sea mas barato para el sistema.

    Puede que, como algunos dicen, parezcan muy altos, fuertes y se curen solitos, pero los chaparros españoles renegridos a los que ellos desprecian como raza inferior (son nazis de nacimiento, no son nazis de boquilla, son realmente nazis), tenemos una esperanza de vida que es la segunda mas alta de la UE, mientras que su esperanza de vida es la mas baja de la UE, o de las mas bajas.

    No se hacen pruebas de embarazo (como la que determina deformidades en el feto), el parto en casa lo visten como algo natural, cuando lo hacen por ahorro (si todo va bien esta bien, pero si la cosa se complica, hay peligro de muerte), y como no ha habido pruebas previas, no se sabe si el bebe viene de nalgas, si tiene el cordon enrollado al cuello o lo que sea.

    Tengo muchas historias de amigos que han dejado sus trabajos para que les atendieran en España, y la peor fue este amigo fallecido de cancer, padre de dos niños, hace un par de años.

    De momento tengo curro aqui, pero obviamente es hora de irme, no tengo mas remedio.

    Un abrazo !!

  28. Acudir a un médico fuera de España es una locura. Ahora que vivo en USA aprecias la sanidad que te ofrece nuestro país. Nosotros pagamos un seguro familiar que pagamos una pasta mensual y aún así si vas al médico lo pagas tú porque es un copago. Los especialistas corren por tu cuenta así que una ida al dentista son unos 200 dólares. Vamos que estoy como tú me pienso mucho, muchísimo lo de ir al médico. Espero que tu hombro esté recuperado, no quiero ni preguntarte por la rehabilitación.
    Un abrazote y feliz día!!

  29. Hola!

    Aqui otra expat, pero en Belgica.
    Sanidad belga: co pago, ademas de la retencion en el sueldo para la seguridad social, tienes que tener una mutua que pagas tu y son (basico) 100 euros anho.

    La Seguridad Social via la mutua te reembolsa entre un 40 % y un 60 % de lo que hayas pagado (si, si pagas por anticipado) y el resto el paciente!! salvo que tengas un sguro extra de tu empresa para el diferencial!, ( me abstengo de comentar cuantos papeles hay q hacer…. )

    todo, todo se paga…. el trapo no lo se, pero una botella de agua despues de quirofano facturada!!

    pie roto: 3300 euros
    parto: unos 4 mil
    consulta otorrino: quitar tapones que en espanha lo hace un ats …. 60 euros!
    ( y lo mejor es que en lugar de cobrar la chica de recepcion te cobra el medico!!! tal cual … saca su cartera del bolsillo y a pagar….;-)

    la experiencia hospital…. pues en belgica las visitas son de 4 a 6-7 unicamente, en la pared pone “una larga amistad agradece una corta visita” y con el pie roto y obviamente sin poder apoyarlo, te dicen que te puedes ir sin muletas y sin silla!!!! (teletransporte quizas??)

    en fin… Bendita sanidad espanhola! el que la critica deberia vivir fuera…
    (ojiplatica en navidad con los hospitales espanholes! son 5 estrellas!!

    y no me quejo que nos va muy bien y toco madera para no tener que ir mas!!!!

  30. Pingback: Anónimo

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