No me retráctil

Que es como lo diría mi madre. La misma que comenta lo bien que les queda a los surfistas sus trajes de ibuprofeno y que cuando nos reímos nos replica que ella no ha estudiado en Halloween, refiriéndose a Harvard.

Y si empiezo este post así es precisamente porque éste es un blog CHORRA. Con posts CHORRAS que vienen etiquetados bajo la categoría “mamarracahadas mías”. Y que si yo misma no me he tomado nunca demasiado en serio, no entiendo por qué otros deberían hacerlo.

Dicho esto me gustaría explicar que no me retracto de lo escrito. Y que no sólo no me retracto, es que me reafirmo en todo lo que escribí aquí un sábado de fiebre y sábanas. Fueron muchos, muchísimos, los comentarios que me llegaron por diferentes canales y que me dejaron todo el día con una cara de WTF (estamos hablando de un blog, éste, que no lo lee ni el Tato y que de repente en un sólo día tiene más de 8.000 visitantes). Lo que me hubiera gustado contestaros a cada uno de vosotros es más o menos lo siguiente:

Nunca dije que la sanidad española fuera perfecta. Es más, si lees el post entero hacia el final cuento que estuve muchos días ingresada en un PASILLO del Hospital del Mar. Y ése es sólo uno de los muchos desencuentros que he tenido con ella. Ahora bien, lo que he vivido en Holanda, país en el que resido como buenamente puedo desde hace dos años y en el que desgraciadamente he tenido bastante barullo médico por problemas muchos más serios de los que contaba en el último post, me ha dado una perspectiva mucho más urgente de las cosas. La sanidad española tiene sus muchos esto y lo otro, pero como mínimo no tiene un planteamiento totalmente erróneo y mercantilista de base (disclaimer: ésta es mi jodida opinión, la opinión de una tía CHORRA).

Cojamos a mi médico de cabecera, llamémosle Dirk. Dirk depende exclusivamente del número de pacientes que pueda “captar”, por lo que se ha visto obligado a anunciarse en revistas. También ha perfeccionado sus técnicas de persuasión porque claro, si la primera vez que le llega un paciente a su consulta privada (como se echa de menos un buen ambulatorio) éste decide inscribirse en su consulta, eso quiere decir que se llevará un pellizco de su póliza en las consiguientes visitas. El que le ponga algo más de atención a atraer a ese cliente, que no paciente, a su consulta que en tratar su dolencia es un mal menor porque al fin y al cabo se trata de sobrevivir.

Dirk está haciendo también un curso de SEO. Le han dicho que hoy en día todo el mundo elije su consulta en Google, así que se ha puesto manos a la obra a pesar de que no tiene ni pajolera idea. Se ha cogido uno de los cursos con mejor precio, porque en Agosto se va de crucero por los Fiordos y no se quiere privar de nada (el negocio no va demasiado boyante últimamente y la competencia es mucha, así que habrá que ir con ojo de todas formas).

Ahora cojámosme a mí, la tipa chorra con cierta ligereza geopolítica que mete a Alemania en el saco de los países del norte (lo siento, no volverá a pasar…) y que paga 1.500 euros de seguro obligatorio cada año a pesar de que su sueldo está por debajo del salario mínimo. A mí no me hace ni puta gracia que esas dos semanas que mi médico está de vacaciones no me pueda poner enferma, Porque es una consulta privada y no un ambulatorio, y si llamo me saltará un mensaje del contestador diciendo que vuelven en Septiembre y que hasta entonces me busque la vida. Qué dramática, diréis, te vas a otro médico privado y punto. Vale, ¿y mi historial? Porque al no haber un sistema de ambulatorios éste reside únicamente en el sistema doméstico de tu doctor, quien por cierto se cogerá como un clavo ardiendo a él para no dejarte marchar a otra consulta. Cagada.

Tampoco me inspira demasiado que Dirk se gaste su presupuesto para formación en aprender a poner anuncios de Google, preferiría que lo empleara en instruirse en nuevas técnicas sanitarias o en contratar a una enfermera, por ejemplo, que el tema de que te saque sangre la recepcionista no acaba de ser muy tranquilizador (aquí soy honesta y explico que desconozco si son en realidad enfermeras sin bata, aunque con la mala leche que se suelen gastar ya podrían ser enfermeras rebotadas recicladas en recepcionistas…). Por no hablar del encabrone que me entra cuando voy por primera vez a una consulta y en vez de escuchar mis problemas me meten el formulario de inscripción por la boca, con la consiguiente cara de pedo que me ponen cuando les digo que yo soy de las de catar antes de comprar.

Y estoy hablando de médicos de cabecera y de casos muy poco dramáticos, porque al fin y al cabo después de lo que relataba en el post la única consecuencia es que no me puedo hacer coletas de caballo. Pero también he visto cómo mi cuñada casi muere desangrada dando a luz en casa porque los del hospital le decían que aguantara ahí, que no era para tanto (money, money…).

Así que dos cosas que me gustaría recalcar en este nuevo y último post sobre el tema:

1. Éste es un blog chooooooorra y para hacer todavía más hincapié ahí va la foto de un perrete vestido de Batman:

perretebatman

2. Es el momento de proteger nuestra sanidad, con sus fallos y sus milongas, de saqueadores y otros monstruos del saco. Porque si consiguen cargársela y acabamos con un modelo como el holandés, la cosa pinta muy pero que muy negra. Y qué decir del castigadísimo gremio de profesionales de la sanidad (disclaimer: habrá enfermeras bordes y médicos caraduras, no soy yo nadie para decir que no, pero también existe Pedro J. y yo soy una periodista la mar de amigable), al que le están dando desde arriba y desde abajo y me imagino que, a no ser que seas una ex-gimnasta de la URSS reconvertida en actriz de cine adulto, no debe ser del todo agradable.

Me gustaría poder dar algún consejo inteligente para cerrar el tema antes de volverme a mis apacibles 20 visitantes diarios, pero si te has leído alguno de mis otros posts sabrás que es altamente improbable. Así que… Nunca compréis animales, adoptadlos; no os maquilléis con poca luz; haced siempre una lista de temas ligeros de los que hablar con vuestro jefe antes de embarcaros en un viaje por trabajo; y, sobre todo, no acabéis el día sin leer este artículo de Arturo Pérez-Reverte.

“Bajo los carteles que piden silencio, el vocerío es insoportable. Zumba la colmena de conversaciones en voz alta, ordinariez, descortesía y comentarios despectivos sobre el funcionamiento de la sanidad pública española. Se cae la cara de vergüenza, dicen. Y todo eso. Por un momento sientes el impulso de levantar la voz, como todos, para decir: «Tenéis una sanidad pública que no os merecéis, tontos del culo. Que no nos merecemos. Una sanidad fantástica. Gracias deberíamos dar por que esto todavía aguante. Que a saber cuánto dura. En vuestra puta vida, en la nuestra, podríamos pagarlo de nuestro bolsillo. ¿Quién os habéis creído que somos?».Es lo que te pide el cuerpo decir. Pero no lo haces, claro. En vez de eso, cierras el pico y te apoyas en la pared bajo los carteles donde se advierte a quienes insulten o golpeen a médicos y enfermeras. Luego abres el libro que traías, haciendo como que lees; mientras, en efecto, se te cae la cara de vergüenza.”

21 comentarios en “No me retráctil

  1. Chiquilla, ayer no te comenté porque me daba un poco de fatiguita y no sabía por dónde empezar. Ahora que eres bloguera famosa e hipercomentada me lo has puesto peor. Mi modesta opinión: en todas partes cuecen habas (aunque aquí es difícil encontrallas-un guiño de mujer chorra a mujer chorra). Y dad gracias por no vivir en Italia, durante mis 3 años largos ahí aprovechaba mis visitas a España para chequearme/operarme (y eso que tengo pasaporte itálico, si es que algo así cambia las cosas). En España me ha pasado bueno y malo, tengo que admitir que estaba en Sanitas y más de una vez me alegré de ello. Aunque en el 2005, ya residente allende los Pirineos y resién preñadita de mi hija sangré un poco, fui a urgencias y me tuvieron 6 horas esperando para darme el resultado de una ecografía (sí, el Ramón y Cajal no es pequeño y había gente que venía con un brazo colgando o cosas peores, entiendo que tuvieran prioridad, pero fueron unas de las horas más largas de mi vida). Aquí (norte de Alemania, ¿norte de Europa?) también hicieron esperar más de una hora a mi misma hija de 3 años con la muñeca rota para hacerle una radiografía (tras una caída en la que pensé que se me quedaba) en urgencias y con el hospital VACÍO. Pero por otro lado mis experiencias ginecológicas de preembarazo, embarazo, parto y postparto han sido positivas, claro que entonces pagaban completas las IVF, me hacían ecografía (con foto) cada vez que me dolía algo… Ahora las cosas también han cambiado aquí, y ser médico y similar tampoco es fácil.

    Resumiendo, depende mucho del profesional que te toque y de las circunstancias, y ningún sistema es perfecto. Pero intentemos sacar partido del lado bueno de cada uno (si lo hubiera o hubiese). Perdón por el rollo y buena suerte a todos, pacientes y doctores! Besos a tí y a tu hombro maltrecho, muyaya.

  2. Después de mas de tres años viviendo en la Haya y múltiples aventuras (o mejor dicho desventuras) con la sanidad holandesa sólo puedo darte la razón. No dejes que los comentarios de cuatro te desanimen y sigue contando tus aventuras por estas tierras de extrañas costumbres, que me he echado unas cuantas carcajadas gracias a tu blog desde que lo descubrí ayer y te tengo ya en mi lista de blogs a seguir.

  3. Hola Sandra,

    Primero de todo, he descubierto tu blog hace dos días y ya me he leído todos tus posts, yo tb soy una expatriada (o una inmigrante de mierda, depende la situación en la que me encuentre) vivo en Eslovenia desde hace un par de años, vine con un voluntariado europeo (EVS) y conocí a mi maromo al que llamo cariñosamente “bruto eslavo” (como solian llamarlos los italianos en la época de guerra y, seguramente, muchos todavía lo hagan), así que me volví por amour.

    Me siento muy identificada con muchas de tus historias y quizás un día me anime a enviarte alguna de mis hilarantes aventuras.

    Ahora, una vez hechas las presentaciones (ah! me llamo Violeta, encantada) te doy totalmente la razón en lo que a nuestra seguridad social se refiere. Como suele pasar con la mayoría de las cosas en la vida, no se aprecian hasta que se pierden y no te das cuenta de lo importante que es algo (lo jodidamente importante que es LA SALUD!) hasta que un día te encuentras, sintiendote completamente desprotegida, a kilómetros de distancia de tu casa, con un dolor importante y una mente hipocondriaca atormentandote, intentando ser atendida en el centro de urgencias del pueblo en el que resides, haciendote malamente entender por un grupo de médicos que no hablan ni papa de inglés y al final de ser atendida por una médica super borde que te grita, irte con el consejo de que te compres una manzanilla para los gases en el herbolario y una factura bonita bonita de esas que ya te han jodido tu plan de llegar a fin de mes con dignidad.

    Así que, digan lo que digan, los pelos del culo abrigan y la sanidad española que “diosito nos la conserve en la gloria” que es de lo poco bueno que nos queda en España, he dicho!

    P.D. Me encanta tu sentido del humor pasivo-agresivo, a mi tb me gusta practicarlo.

    Un besazo grande desde Galicia (bellas vacaciones!)

  4. Joder muchacha, anonadada me hallo con la que se te ha armado por aquí de repente.
    Al final todo se reduce a que médicos malos y médicos buenos los hay en todas partes, al igual que albañiles, pintores y escritores de blog. El problema es que aquí, a no ser que te pase algo bien grave, no llegas a verlos jamás para poder decidir si son buenos o malos. En cierta ocasión empezó a caérseme el pelo, pero no la típica caída tontuna de otoño, se me caían mechones enteros. Las compañeras de piso holandesas estaban ya fuera de sus casillas con el rastro de pelos morenos que quedaban esparcidos por toda la casa, evidenciando si me había dado por ir al baño o a la cocina a comer un yoghurt. Como en los análisis no salía nada extraño no es ya que no me mandaran a un dermatólogo, es que ni unas tristes vitaminas me recetaron.
    Eso si, lo que cuentas de los médicos batallando por captarte en sus consultas como quien vende una preferente a mi no me ha pasado. Más bien lo contrario, consulta en la que me presentaba consulta en la que me decían que tenían completo el cupo de pacientes. Tal vez será que me veían aproximarme desde la ventana, con mis rasgos de hipocondriaca sureuropea, y corrían todos a sus puestos, con el guión estudiado, para decirme que allí no había plaza ni de ciña.

  5. ¡Muy buen artículo! Yo llevo casi cinco años en el país de los tulipanes y aunque mi médico es bastante decente yo también flipo con este concepto de medicina-negocio. La verdad,que no sabemos lo que tenemos (o teníamos, que no,se si ha cambiado mucho) en España.

    Un abrazote,
    Sonia

  6. Hola! Vivo en Ámsterdam desde hace año y medio y estoy de acuerdo al 100% con lo que cuentas. Mi compañero de piso y yo bromeamos sobre que para los médicos holandeses hay una medicina que lo cura todo: El Paracetamol. 😄

    Así que olvida a todos esos que no tienen ni puta idea de ésto. Me hago seguidor de tu blog ya. Un saludo!

  7. A mandar a la chingada, bonita, por ser de tus 20 lectores? (qué para mi que tienes más) puedo escribir groserías???

    así sin más, muy buen escrito, ni un punto ni coma de más.. y a todo esto si es TU blog y quieres escribir de lo que se te venga en gana, pues hazlo, que si los otros quieren leerlo que les apetezca pues que se abran su blog, que no? (imagina diciéndote esto con voz de Mexicana, así como las canciones y sombrero? jajajaj 😛
    No leí los comentarios.. leí la entrada, anterior y sólo te digo que feo que jueguen con la salud de los pacientes, así.. el mundo está de mal en peor, acá también tenemos nuestras deficiencias no creas.. pero a ese grado no, oiga!! pero de esto después hablamos!!
    Besooooooos calzonuda

  8. a ver, todo el mundo ha oido/vivido casos en los que la sanidad espanyola no ha funcionado. y son una putada. pero es que en 3 anyos en amsterdam no he escuchado ni UNA sola historia positiva de la sanidad holandesa. es un negocio puro y duro. muy duro. (y muy rentable para las aseguradoras y los medicos).

    por cierto, descubri tu blog con el revuelo de la sanidad y ya soy muy fans!

  9. La gente dirá misa, pero aquí en Alemania también es una m***** tener que ir de privados; no tienes un médico que te siga, porque con la m**** de horarios que tienen (cierran a las 18h así que la última consulta es a las 17:30 y nunca me da tiempo a llegar porque salgo del trabajo a las 17:15) he pasado ya por 3 ginecólogos diferentes, por dar un ejemplo. Y de una de ellas tuve que huir, porque el trato fue horrible. Para empezar, cuando entré me dijo que no me daba la mano porque ella no hacía eso. Como era primera visita, me esperaba que apuntara en el historial lo típico de cuándo fue tu primera regla, mantienes rel. sex. estables, qué método usas, etc. Pues no. Lo único que me preguntó fue la edad, estatura y peso, y que me quitara la parte de arriba. Me examinó la parte de arriba y luego me tuve que vestir y desvestirme de abajo. Así, a medias tintas. Medio vestida y medio desnuda. Luego me metió el cacharro para la citología y me dijo que lo sujetara yo misma. Así que me ves espatarrada, sentada (que no tumbada) y con el trasto ese en las manos aguantando, y ni ecografía de esas ni nada, y eso que le dije que tengo problemas de ovarios poliquísticos. Pues nada, que le dio igual. Luego le dije que había tenido un problemilla y me hizo análisis de sangre para test de embarazo. Cuando le pregunté que cuándo sabría algo, me dijo “si no tienes noticias nuestras es que ha dado negativo”. Después de 3 días esperando llamé yo porque con esa incertidumbre no se puede vivir. Y como eso todo. Como un conocido mío que después de 1 año con dolores en la pierna y las respuestas de 4 especialistas diferentes de “es solo un problema de menisco” resultó que el 5° especialista se iluminó y le hizo una radiografía y ahí vieron que le faltaba un trozo de hueso. Resultado: cáncer. Y todo porque en un año nadie le quiso hacer una triste radiografía, porque son caras. Yo lo siento pero ya sé que en España también habrá quien te atienda mal, pero al menos es gratis. Que digo yo que puestos a que me traten mal, al menos que no me cobren un pastizal por ello.

    • Pues chica, qué mala suerte has/habéis tenido. Mi ginecóloga es un encanto y me hace las citologías ella solita, sí es verdad que 1º mira abajo y luego arriba, y también me dice que si todo va bien no llama. Al principio resulta un poco extraño pero es cuestión de acostumbrarse (y qué quieres que te diga, practicar el desnudo integral en una consulta tampoco es lo mío), y descuida que si tienes algo SÍ te llamarán, como me pasó a mí una vez y casi me da un ataque. A mi suegro le detectaron un minialgo que operaron enseguida y al final no fue nada, el cirujano felicitó a su médico por haber descubierto algo tan mínimo. Lo dicho, muchas veces es cuestión de suerte (mi primer ginecólogo también era un capulo!)….

  10. La verdad es que acabo de llegar aqui desde Google buscando “perrete vestido de Batman” y me encuentro este jaleo 🙂

    Como paisano en el exilio hayero, me sumo a los que comparten tu opinion y pasion por las chorradas.

    Para aportar algo, aparte del “animo, sigue con el blog!” te voy a hacer un poco de SPAM del centro de salud internacional que hay en la La Haya. A nosotros nos compensa que no nos pille a mano a cambio de que nos traten un poco mas como a personas… aparte de que te evitas el tema del unico medico con tu historial y lo de las vacaciones ;P

    PS Por curiosidad, la cantidad de luz presente durante el proceso de maquillaje tiene alguna correlacion con abrir la boca durante dicho proceso? :o)

  11. Pues sé que la liaste buena. Es lo que tienen los post polémicos. Pero no te preocupes, tu sentido del humor está patente y aunque haya gente que no lo entienda, hay mucha que sí.
    Tú sigue en tus trece, que nos encanta leerte. Además, ¿el blog no es tuyo para contar tus paranoias? Pues eso. Cuenta lo que te de la real gana que este es tu espacio. Y dicen que no hay mal que por bien no venga. Seguro que ya tienes algún seguidor más que te ha descubierto por la polémica.
    ¡Besotes!

  12. Llevo muchos años viviendo en Holanda, con un paréntesis de 6 años en España, asi que tengo experiencia con los 2 sistemas sanitarios. Debo de decir que en este aspecto me considero más holandesa que española, porque en España me chocaban muchas cosas que en Holanda por ejemplo son impensables, como ir a Urgencias porque el niño tiene 38 de fiebre. El problema está en compararlos, cuando son sistemas (y mentalidades) totalmente diferentes. A muchos españoles les chocan muchas cosas que son diferentes a las españolas, como lo de los ambulatorios.Tienes libertad para elegir el médico que quieras (a no ser que la consulta no acepte más pacientes). Me parece que tu caso es un poco raro, porque yo todos los médicos que conozco (no sólo el mio) trabajan en un centro de salud (gezondheidscemtrum) junto con otros médicos y especialidades (fisioterapeutas, dietistas) porque un médico sólo no puede mantener una consulta, asi que se tienen que “asociar” con otros profesionales. Cuando los médicos de mi consulta cierran por vacaciones hay otra consulta que les sustituye y que están por la zona. Tu historial es digital y todos los médicos tienen acceso a él. Las “recepcionistas” no son recepcionistas, sino asistentes del médico, cualificadas para no sólo coger citas al teléfono, sino también para hacer citología, extracciones de sangre (en mi centro va una persona del laboratorio una hora al día para ello), solucionar problemas menores, recetas, etc. Todo esto puede chocar mucho pero no hace falta un título universitario para sacar sangre o raspar un poco el cuello del útero. Es como lo de los policías, que no se dedican a dirigir el tráfico (a no ser que haya habido un accidente o que tengan que escoltar una comitiva especial), en el resto de los casos ves a un grupo de “voluntarios” de tráfico controlando el “cotarro”. Y no sé si es tener suerte, pero mis experiencias con los médicos en Holanda siempre han sido estupendas (y escasas, gracias a dios), nos han recetado y pedido análisis o radiografías lo que han considerado necesario (el paracetamol ya me lo tomo yo sin que nadie me diga nada).
    Esto no quita para que yo piense que el sistema español público sea mejor, aunque mejorable en algunos aspectos, como las Urgencias, el gasto farmacéutico y la gestión. Pero el sistema público español está siendo desmantelado y es cierto que la gente no sabía lo que tenia hasta ahora que lo está perdiendo.

    • El primer médico que tuve en La Haya estaba solo en la consulta (y bastante desesperado). De hecho tuvimos un pollo tremendo porque inscribió a mi novio sin su consentimiento y a escondidas (estamos juntos en el seguro, así que le fue fácil). También me dijo que si tenía amigos en la zona que les inscribiera yo misma tan alegremente. Aún así decidimos seguir con él porque estaba a 100 metros de mi casa. Ese verano me puse enferma y lo que contaba en el post, contestador de búscate la vida y ninguna sugerencia de otra consulta.
      Ahí ya decidimos cambiarnos a otra consulta, donde nos dijeron que teníamos que contactar a mi antiguo médico para autorizar la transferencia del historial (ésto es una práctica habitual, he vivido en 3 ciudades diferentes con los consiguientes cambios de médico). Cuando volvieron de vacaciones nos llamaron los de la consulta cutre para preguntar si queríamos cambiarnos, les dijimos que sí y le enviaron el historial (digital, claro, pero sólo en su poder) a nuestro nuevo médico.
      Me imagino que hay una parte de mentalidad, porque mi cuñada que casi la palma dando a luz defiende su sanidad. Pero aún así…
      Gracias por tu comentario y un saludo expatriadil

  13. yo también tuve un episodio “meneado”, qué stress, no sé cómo pueden vivir en paz los famosos!

    fuera de eso, me gusta tu defensa de la sanidad, a pesar de todo, tu humor y tu perro con disfraz, y te diría que me gustas tú pero cierta italiana hará escala en Barcelona y tiene 2 horas para hacer una escena del moro de venecia, así que mejor no digo nada ;P

  14. Pingback: One Blog Lovely Award: gracias, soy feliz | Crónicas Germánicas

  15. Que suene ya mi mail anunciando un nuevo post!!
    Muy grande, Sandra! Toda una pena el que hayamos perdido tu ingenio por estas tierras…
    Una abraçada! Y tira la bici a un canal!

  16. Sólo tuve dos experiencias médicas en Holanda durante el año que estuve allí. Una yo y otra mi novio. Las dos no fueron nada importantes pero a él lo que le dijeron fue; Y si eres Español por qué no te vas a España??? En tu país te van a atender mejor que aquí…. Como no fue uno, fueron varios con el mismo cante, lo que hicimos fue coger dos aviones y volver a Almería…

    Las que llevo aquí tampoco son importantes, pero nada más que ir a hacerte una limpieza dental en Estados Unidos ya da miedo (precio aparte) así que estoy contigo.

  17. Haz la prueba: escribe un día un artículo contándonos aquella vez que donaste todos tus ahorros al horfanato de tu barrio. Seguro que aparece alguien al que no le apañe!
    Quien no haya entendido tu humor o tu artículo tiene que hacérselo mirar (por su bien, mejor en la seguridad social).
    Me entantó tu elogio a la sanidad española, no puedo estar más de acuerdo.
    También me encanta que no te retráctil 🙂

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